El efecto protector de una mascarilla está estrechamente relacionado con el entorno de trabajo, como la concentración y el nivel de riesgo de sustancias nocivas. Si el entorno de trabajo es más complejo, la vida útil de la media máscara se acortará correspondientemente.
Por ejemplo, en ambientes de alta temperatura y alta humedad, el material de la mascarilla es propenso a envejecer y fallar; En entornos como laboratorios químicos y plantas petroquímicas, la concentración de sustancias nocivas es alta y el material de la máscara es corrosivo. Por lo tanto, es necesario controlar estrictamente la vida útil.

