Después de su uso, la mascarilla facial completa debe guardarse en un ambiente limpio, seco y ventilado, evitando la luz solar directa y las altas temperaturas y humedad.
En concreto, a la hora de guardar una mascarilla facial completa se deben seguir los siguientes pasos:
Mantener limpio y seco: La mascarilla facial completa debe almacenarse en un ambiente limpio y seco, evitando la luz solar directa y las altas temperaturas y humedad. La luz solar directa puede provocar el envejecimiento del material, mientras que las altas temperaturas y la humedad pueden moldear, deteriorar e incluso producir olores fácilmente en las mascarillas.
Evite la presión: Cuando se almacene, no debe estar comprimido. Se debe colocar en plano o colgado para evitar apretar, doblar o tirar de la mascarilla, a fin de evitar dañar la estructura y capa filtrante de la mascarilla.
Mantener sellado: La mascarilla facial completa debe conservarse en su embalaje original. Si el embalaje original se daña o se pierde, se puede utilizar una bolsa sellada o una bolsa de plástico como embalaje para garantizar que la mascarilla esté sellada. El embalaje sellado puede evitar eficazmente que entre polvo, vapor de agua y gases nocivos en la máscara, manteniéndola limpia y seca.
